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lunes, 19 de junio de 2017

Pensé

Pensé...

Hoy me vine lejos para estar cerca de ti, hoy estoy contigo sin ti para estar más cerca de mi.

Hoy pensé en todo lo que existe entre nosotros, en que pude haber hecho más, en que no hice lo que se necesitaba, en que finalmente no estuve dispuesto o no me alcanzó el tiempo para estarlo...

Estás aquí pero no estás conmigo, estarás hoy, mañana y siempre, estuviste y siempre vendrás a mi mente cuando te necesite aunque ni siquiera estés presente...

Sobra decir que perdí la oportunidad de ser feliz a tu lado porque permití que el egoísmo triunfara sobre el amor, porque sólo pensé en mi bienestar y porque quise controlar tu mundo y eso me hizo paradógicamente perder el control de mi mismo...

Hoy me vine al lugar más apartado como hace mucho no lo hacía, para hacer un alto en mi camino y reflexionar sobre el rumbo que debo tomar ahora y espero tomar la mejor decisión, pero espero más poner en práctica y en movimiento mi elección...

Muchas veces te dije te amo sin saber su significado, sólo sabía amarme, pero no bastó para amarte, no te dejé ser libre, siempre te quise controlar pensando que esa era la manera de retenerte y me equivoqué porque sólo logré perderte....

Pensé que lo que hacía funcionaría, pero sólo lo pensé con mi egoísmo y permití que sólo esa idea gobernara y ahora pago la consecuencia de mi necedad...

Ahora tengo lo que sembré y no me gustan los frutos, y la tierra se secó para volver a sembrar porque aún no he aprendido cómo sembrar mejor...

¿Mi sueño?  Aprender a amar. 


Guillermo Lora Santos - Tipster
30.04.2017

lunes, 27 de junio de 2011

Contigo mismo.

Me he estado aferrando a que todo fuese como en el pasado y no me doy cuenta que el tiempo de ayer no regresa, que no puedo solicitar algo que yo mismo no puedo o no quiero dar, porque la vida es recíproca y aunque entiendo que no siempre los tiempos son simultáneos, es muy difícil vivirlos de esa manera, porque nos desfasamos viendo lo que no es, lo que no será o lo que ya fue…

Es muy triste ver cómo las cosas se te escapan de las manos y más triste aún cuando tu lo permites porque no tienes la resolución de tomar una decisión.

El enfrentarte contigo mismo es una de las batallas más difíciles de lidiar porque ésta terminará como quieres que termine, porque es funcional y conveniente pero no siempre como es correcto.

No se trata de convencer a los demás sino de convencerte a ti mismo, no se trata de quedar bien a ojos de los demás sino de estar bien contigo mismo, lo malo, es que puedes quedar bien contigo por un lapso corto, pero tu conciencia en el largo tiempo te dirá si lo que hiciste en verdad era lo que deseabas o te engañaste para salir del paso y el tormento de tus reflexiones no te dejará en paz…

Y así la vida pasa y puede que nos la hagamos fácil o difícil, puede que ante unos ojos aparezcamos con buena calificación y puede ser que otras miradas juzguen mal tu actuación, pero al final quedarás tu, contigo y al verte a ti mismo una vez más, sabrás tu y nadie más que hiciste lo que quisiste y bien o mal cargarás con eso para bien o para mal…


Guillermo Lora Santos - Tipster

junio 2011.

miércoles, 27 de agosto de 2008

"No pain, no gain"


“No pain, no gain” (sin dolor no hay ganancia), es un refrán norteamericano que me hace recordar muchos otros proverbios similares, pero más aún me hacen recordar que nos gusta tener comodidades, dinero y muchos satisfactores sin esfuerzo..., como si los mereciéramos tan sólo por existir, y es que de esa manera no se valora lo que se logra, ¿ a poco no nos sentimos mejor cuando disfrutamos de algo después de una tarea ardua y que nos costó mucho trabajo y esfuerzo?, me parece que cuando nos regalan algo que no merecemos es como si fuera un fraude, un engaño, porque sabemos que no trabajamos lo suficiente para recibir tal recompensa, por eso, estamos tan llenos de holgazanes y por eso nos cuesta tanto trabajo salir adelante y desarrollarnos mejor, porque somos flojos, no “ingeniosos“ como nos lo han hecho creer; nada mejor como el trabajo, con el esfuerzo y nada mejor como el sentirnos útiles, que vale la pena nuestra existencia y que somos capaces de transformar con nuestra labor bien hecha, este mundo y nos demostramos a nosotros mismos que podemos vencer nuestra flojera porque somos y fuimos hechos para ser gente de trabajo que día con día hacemos un mejor mundo para todos.

Guillermo Lora Santos.
2003

El día de hoy.


El día de hoy me levanté temprano, me bañé y ayudé a tender la cama y a otras labores, pude tomar mi desayuno tranquilo, salí de casa y llegué a tiempo a mi trabajo, realicé todo lo que tenía pendiente y evité molestarme con mi jefe o mis compañeros, traté de ponerme en su lugar para comprenderlos. Llegué a casa y a pesar de los inconvenientes del trayecto de regreso, mostré mi mejor sonrisa y ánimo para saludar a mi familia y platicar un rato con ellos; merendé, leí un rato y ví un poco la televisión, después me fui a descansar a mi habitación; antes de conciliar el sueño le di gracias a Dios por todas las bendiciones de que nos colma y le pedí fervientemente que todos los seres humanos tuvieran días como el mío, porque de esa manera, se vive mejor, en armonía y lo que es todavía mejor, cumplo con mi misión de dejar este mundo mejor de cómo lo encontré y eso amigos, eso hace que la vida valga la pena.

Guillermo Lora Santos.
2003

martes, 19 de agosto de 2008

Y cuando llegue a viejo...


Y cuando llegue a viejo..., si es que llego, ¿qué haré cuando vaya manejando y un joven me toque el claxón para ir más rápido y me grite: "anciano, pareces tortuga"?; ¿Me quedaré callado para que mis nietos no se aburran y digan: "eso ya nos lo platicaste abuelo"?; ¿Acaso habré ahorrado lo suficiente para depender de mi mismo y no escuchar a mis hijos decir: "el viejo es una carga, pero ni modo de correrlo, es nuestro padre"?; ¿Evitaré participar con mi opinión para no escuchar: "discúlpenlo, ya está grande, ya chochea"?; ¿Me quedaré quieto como mueble encerrado en un cuarto para no apenar a mi familia delante de sus amistades?


Piénsalo bien, ¿cuántas de estas cosas y más hacemos con nuestros viejos (los que tenemos la bendición de tenerlos)?, recuerda que lo que hoy hacemos, algún día nos lo harán, además los "viejos" tienen tantas cosas que enseñarnos, ¡cuántos tropiezos podríamos evitar si les escuchásemos!


Cuando veas a un anciano recuerda que Dios nos permite todavía tenerlos entre nosotros para aprender lo maravilloso que es vivir y comprender los misterios de la vida.


Guillermo Lora Santos.
2003