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lunes, 9 de marzo de 2009

Cosas interesantes, como la sal.

Muchos nos quejamos de lo rutinaria y aburrida que es nuestra vida porque no nos acontecen cosas interesantes; sin embargo esas “cosas interesantes” no tienen porque amenizar nuestra vida, nosotros somos la sal de la vida, no las cosas, nosotros somos los que le ponemos sabor a la existencia y nos corresponde que esa vida que llevamos sea menos aburrida; no hablo de irme a bailar, de ver el “fut” con los cuates, de “chismear” con las vecinas; hablo de cosas que aporten, que tengan significado y que valgan la pena, ésas, ésas si que son cosas interesantes porque son verdaderos retos para vencernos a nosotros mismos, hablo de dejar malos hábitos, de aprender cosas nuevas y útiles cada día, de superarme en lo que hago para hacerlo cada vez mejor, y cuando todo eso lo consiga, seguro que habrá más cosas interesantes por hacer porque las posibilidades son infinitas y nuestras capacidades y habilidades también. Que bueno que apreciemos esta vida y desde hoy nos propongamos hacer de ésta una vida interesante por nuestras acciones y no por nuestras posesiones, por nuestro esfuerzo no por lo que dejamos de hacer, por lo que hacemos nosotros mismos y no por lo que los demás hicieron.

Guillermo Lora Santos
Nov-2001

martes, 6 de enero de 2009

La vida se me escapa...


La vida se me escapa entre las manos, tengo poco tiempo de vida, tan joven, apenas cuarenta años y un cáncer de estómago que me carcome las entrañas y acaba con mis ilusiones..., postrado en esta fría cama de hospital me pongo a recordar cómo viví hasta ahora...todo tan rápido, sin detenerme a "oler las rosas", siempre con mi celular en mano y beeper al cinto, siempre corriendo de un lugar a otro y haciendo muchas cosas a la vez sin disfrutar realmente nada de lo que hacía, sin tener tiempo para platicar conmigo mismo..., mucho menos con los demás, siempre dueño del control remoto sin ver nunca un sólo programa y sin poner atención a lo que me decían, siempre asumiendo que ya sabía lo que iban a decirme y equivocándome más de la mitad de las veces... Manejando o tratando de controlarlo todo sin tener el mínimo autocontrol. "¡Qué padre vida!" algún día alguien comentó. ¡Cuánta ignorancia encerraba esa frase! Vida sólo hay una, por eso es que hay que vivirla y no permitir que se nos vaya como agua al río, porque no regresa y no sabemos si mañana tendremos siquiera la oportunidad de despertar...
Guillermo Lora Santos.
abril 2001.