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martes, 13 de julio de 2010

¿Se aprende a amar?


Hay días como hoy en los que la lluvia, el frío y el ambiente húmedo al calor de las canciones tristes exaltan más mis pensamientos y éstos derivan en crear escritos como el siguiente, con mucha carga de amor, de nostalgia, de mi, de ser y querer hacer y nacen líneas con mucha carga emocional y me es preciso compartirlas contigo mi amor.

Hoy me siento especialmente confundido y es que la existencia del ser humano llega a ser así o acaso la forzamos a que así sea porque complicarnos es parte de nuestra relación cerebral entre ambos hemisferios que no pueden estar aparte y de alguna manera han de relacionarse para poder complementarse y sobrevivir..., de alguna manera, como nuestra relación como tantas simbiosis..., quiero encontrarte, pero no me encuentro yo mismo, quiero amarte y yo mismo no sé cómo amarme y aunque lo entiendo como concepto, no sé amar...

Muchos dicen que amarse es darse y cómo se da lo que aparentemente no se tiene, cómo se crea si nadie te enseñó a hacerlo, decirte que lo hagas o ponerte ejemplos no genera aprendizaje, se aprende haciendo, ensayando, ¿pasa igual en el amor?

¿Por qué me siento feo? - hay días en los que quisiera ser guapo, galán, conquistador, depredador y cambiar la inteligencia al menos por unos instantes para ser algo que nunca fui ni podré ser porque mi naturaleza es otra, porque mi función es diferente y porque a pesar de todo soy muy feliz con mi timidez y es cuando la imaginación equilibra adentro y afuera y lo tengo todo de una u otra manera...

Allá afuera está lloviendo y adentro quiere llover pero mis ojos son invitados a contener el llanto porque la mente le orienta y le dice que en la oficina no se llora, que aquí no hay cabida para desahogos personales...

10, 15, 20 veces llevo escuchando cantar a dúo a Carole King y James Taylor y no me cansa porque me alimenta, me motiva y me estabilizan sus sonidos y sus significados y me dicen que todo va a estar bien "up on the roof".

Y ahora se me está pasando y empieza el hemisferio cuerdo a proclamar que aquí no es la hora ni el lugar y que me pagan por pensar en lo laboral y no por tener un lado emocional...

Amor, no siempre es claro, ¿alguna vez lo fue? - el amor se vive no se razona - el amor no es un papel ni una vida de pareja - el amor creo que es más que eso - el amor son momentos como los que tu y yo hemos vivido - juntos y separados - conmigo y sin ti - El amor es vida..., eterna...el amor no es estar ahí, el amor vive en mi, en ti, en todos, en nosotros, para amar sólo se necesita amor y ése no está allá afuera, está en cada uno de nosotros, vive con uno y con uno se muere, si lo buscas y le llamas él asiste, pero si lo ignoras jamás vendrá, porque es obediente y está a nuestras órdenes, pero aunque lo reprimas con palabras, basta con una sonrisa, una caricia, una mirada, cualquier efecto en tu ser para hacerlo brotar...

Fui al techo a refugiarme del corazón que al palpitar me ha recordado que gracias a él estoy y puedo vivir y que a pesar de todo voy a estar bien.

Guillermo Lora Santos - Tipster

julio 2010

domingo, 21 de marzo de 2010

"Gritodromo"

“Árbitroooo…, la porra te saluda… fiu fiu fiu fiu fiu….” –así es la catarsis que se vive en los estadios, frases como “Ampayita…, ya llegó tu mamá…”, “si se puede – si se puede”, “en dónde están – en dónde están – esos %&/$%& - que nos iban a ganar???”, “que sí – que no – que cómo ch… no”, “Oy oy oy oy oy oy oy - el que no brinque es un $%&$% MARICÓN”, “Como No Te Voy A Querer - Como No Te Voy A Querer - Si Mi Corazón Azul Es - Y Mi Piel Dorada - Siempre Te Querré....”, se dejan escuchar entre otras muchas pero muchas más que el público asistente grita como un desahogo a toda la presión que va cargando y que es justamente a través de un grito o alarido que la libera…, presión que se genera por el aumento en los precios de productos y servicios, por la intolerancia de la autoridad a quien rendimos cuentas, porque el salario no alcanza, por los desmadres y desfiguros que hacen nuestros políticos y que nos afectan directamente, por la inseguridad y muchas otras cosas que nos acontecen todos los días, y ese grito no necesariamente es al portero, al entrenador, a la porra de enfrente, etc., ellos lo reciben, pero ese grito va dirigido al gobierno, al jefe inmediato, a los papás, a toda aquello que represente a la autoridad aplastante, tirana e intransigente que nos magulla y nos exacerba.

Es en los estadios en donde encontramos a nuestros pares que coinciden con nosotros y que requieren de desfogarse a través de una mentada de madre que nos ayuda a manera de terapia relajante y vigorizante a la vez… Es ahí donde se comparten preocupaciones y sentimientos coincidentes con miles de extraños que en ese momento nos parecen familiares… y compartimos ese grito anhelado de gooooool y aplaudimos y se nos olvida todo lo que nos aqueja y alcanzamos el éxtasis y por un momento todos mimetizados sonreímos y nuestro cuerpo con su respectiva alma se deslinda de todo el estrés.

El pago por el boleto para ver el espectáculo también nos confiere (aunque no lo diga el pase) un derecho a gritar, a sentir y a vibrar con ese alarido de guerra que cada tribu temporal (porra) tenga a bien sugerir y es justo a la voz de “chin… a su madre el que no grite” que gustosamente y de manera voluntaria nos adherimos…”Campeón si puedes tu con dios hablar pregúntale si yo alguna vez te he dejado de alentar....................”

Visto así, un grito en el estadio, cualquiera que éste fuese, no es una ofensa para nadie, es simplemente una voz que quiere ser escuchada, es un sonido que inicia para romper un silencio subyugante…, es un ”algo” que se manifiesta de forma con mucho fondo…, es nuestro coraje que se acumula y se va acumulando y que espero en un tiempo que me gustaría ver y vivir, se transforme en acciones que transformen a este querido y amado país.

Guillermo Lora Santos – febrero 2010.